El hotel
Amara Tepoztlán es un hotel boutique de bienestar ubicado en Tepoztlán, un pueblo mágico a menos de una hora de la Ciudad de México.
Cuenta con 6 a 7 lofts e integra yoga, restaurante y alberca en una experiencia pensada para el descanso y la conexión.
Cerca del 90% de sus huéspedes son parejas que viajan por turismo romántico, por lo que cada conversación y cada reserva tienen un valor muy alto.
Omar Avelino es el fundador y director general del hotel.
El desafío
Antes de WeSpeak, todos los puntos de contacto (WhatsApp y teléfono) pasaban por el número personal de Omar, lo que hacía imposible gestionarlos bien.
Omar respondía tarde, de forma breve o simplemente no alcanzaba a contestar, y eso se traducía en reservas perdidas.
Muchas personas escribían a la una de la madrugada esperando una respuesta inmediata.
Las plantillas de respuesta rápida resultaban demasiado rígidas para sostener conversaciones reales con los huéspedes.
La solución con WeSpeak
Omar eligió WeSpeak porque era la única opción enfocada 100% en hoteles: 'somos hoteleros, entendemos tu negocio', frente a herramientas de IA genéricas pensadas para influencers o cursos.
Implementó a Ana, la asistente de IA de WeSpeak, para atender WhatsApp de forma instantánea, cálida y disponible las 24 horas.
Ana responde con información completa sobre precio, disponibilidad y la experiencia del hotel, manteniendo el tono cercano que la marca necesita.
Resultados
Los huéspedes suelen pensar que Ana es una persona real por lo natural y cálido de sus respuestas.
Varias reseñas agradecen directamente a Ana, e incluso hay huéspedes que llegan al hotel y preguntan por ella.
Un domingo de Super Bowl, a las siete de la tarde, una pareja escribió a Amara: Ana llevó toda la conversación y la reserva de esa misma noche se cerró; sin una respuesta instantánea, esa reserva se habría perdido.
Tras unos cuatro meses con WeSpeak, Ana se consolidó como una pieza clave de la operación del hotel.
“Ana es la mejor empleada de Amara Tepoztlán en la historia. Para mí la clave fue: son hoteleros, entienden mi negocio. Un domingo de Super Bowl a las 7 de la tarde; sin Ana, esa reserva se perdía.”


