Temporada baja: crear motivos, no bajar precios
Un hotel baja precios en temporada baja. Otro crea motivos para viajar. ¿Cuál creés que termina mejor? Ejemplos internacionales y cómo aplicarlo en tu hotel.
Hay dos formas de enfrentar la temporada baja. Una es bajar precios y esperar que lleguen huéspedes. La otra es crear motivos para que la gente quiera viajar en temporada baja.
La segunda es más trabajo al principio. Y mucho más rentable.
Ejemplos internacionales que funcionan
Toscana, Italia — turismo gastronómico: los hoteles de la región convirtieron la temporada baja en "temporada de vendimia". Paquetes que incluyen visitas a bodegas, cenas con productores locales, y experiencias que solo existen en esa época del año. El resultado: huéspedes que van específicamente en temporada baja porque eso es lo que buscan.
Islandia — auroras boreales: la temporada más fría y oscura del año se convirtió en el momento más buscado para visitar el país. La "temporada baja" es ahora temporada alta para un segmento específico.
Portugal — workations de otoño: los hoteles de Lisboa y Oporto empezaron a promover estadías de trabajo remoto en octubre-noviembre. Clima suave, menos turistas, precios razonables. El nómada digital que no puede ir en verano va en otoño.
México — retiros de bienestar: hoteles en Oaxaca y Yucatán que convierten enero (temporada baja post-fiestas) en temporada de retiros de yoga, meditación y detox. Un segmento que activamente busca ese período de calma.
Cómo aplicarlo en tu hotel
- Definí a quién querés hablar en temporada baja: nómadas, familias locales, parejas, grupos de amigos.
- Diseñá una experiencia específica para esa persona: no es solo "habitación + desayuno a precio especial". Es algo que esa persona no puede encontrar en otra época.
- Mostralo en la web y en redes con anticipación suficiente: los viajeros planifican con semanas de anticipación.
- Armá alianzas con negocios locales: restaurantes, guías, productores, instructores. La experiencia local es lo que convierte.
— Gonzalo Rioja