El hotel
FMA Coliving es un operador de coliving y alquiler temporario en la ciudad de Salta, Argentina. Su portafolio reúne siete propiedades —DFC, Usina Studio, Platform 7 3/5, District A, Cañada Suites, Joy Tower y Porto— y más de 230 departamentos equipados.
La propuesta no es solo alojamiento: piscinas, gimnasios, espacios comunes y desayuno arman una experiencia pensada en clave de comunidad, con estadías que van de un fin de semana a varios meses.
Fernando Martínez, su director ejecutivo, lidera un equipo que convive con perfiles de huésped muy distintos al mismo tiempo: turismo, viajero corporativo y nómade digital que se queda semanas.
El desafío
Con siete edificios y más de 230 unidades, un solo WhatsApp concentraba consultas de todo tipo: disponibilidad para un fin de semana, tarifas mensuales, qué edificio queda cerca de qué, cocheras, mascotas, facturación. Cada respuesta obligaba a saber de qué propiedad se estaba hablando.
El equipo atendía en horario comercial extendido, de 9 a 21. Todo lo que entraba de noche o un domingo esperaba al día siguiente, y en alquiler temporario esa demora suele equivaler a una reserva que se cierra en otra parte.
Fernando no buscaba abaratar la atención sino escalarla: quería optimizar todos los procesos manteniendo el mismo nivel de servicio que caracteriza a FMA. Cualquier automatización que sonara a robot iba en contra de eso.
La solución con WeSpeak
FMA sumó WeSpeak como primera línea de atención en WhatsApp. El asistente responde al instante, las veinticuatro horas, y trabaja sobre la base de conocimiento de las siete propiedades: qué unidad tiene qué amenity, cuál está en el centro y cuál en San Lorenzo Chico, cómo funcionan las estadías largas.
La derivación quedó explícita. Lo informativo y lo transaccional lo cierra la IA; lo que necesita criterio humano —una negociación corporativa, un caso especial— llega al equipo con la conversación ya contextualizada.
La automatización se montó sobre lo que FMA ya tenía andando: reserva autogestionable y su propio stack de tecnología. WeSpeak entró como la capa conversacional que faltaba, no como un reemplazo del sistema.
Resultados
La franja de 21 a 9 dejó de ser un pozo. Las consultas que antes esperaban al día siguiente hoy se responden en el momento, y el equipo arranca la mañana con conversaciones avanzadas en lugar de una bandeja acumulada.
El nivel de servicio se mantuvo, que era la condición de Fernando: los huéspedes reciben respuestas claras y en el tono de la marca, y el equipo interviene donde de verdad agrega valor.
Para Fernando la lectura es más amplia que la operación de FMA. La IA conversacional dejó de ser una promesa a futuro y pasó a ser parte de cómo se gestiona la empresa todos los días.
Creemos que es el futuro, que es parte de lo que hay que adoptar en las empresas.